Malabares entre sueños y realidad
Convergence 1.0
Adrien Mondot, intérprete y director artístico de Convergence 1.0, llega a Buenos Aires con un espectáculo que une la excelencia del malabarismo físico- virtual con el arte digital, la iluminación y la música.
Coreografía de equilibrio artístico, convoca a ser parte de un juego de perspectivas, donde cada mirada construye imágenes múltiples y simultáneas. Las posibilidades de la visión sincrónica desde visiones parciales permiten suponer una nueva dinámica del proceso de pensamiento tridimensional. Las pantallas sólo son el soporte técnico que presentan las imágenes.
El punto de inicio de este proyecto es la soledad, síntoma del encierro del artista en sí mismo.
Su grupo, conformado por Verónica Sovoljevski (composición e interpretación musical); Christopher Sartori (creación, régie sonido y simples) y Thierry Laroche (creación e iluminación), se presentó en Córdoba en el Festival Internacional del Mercosur, en Mendoza, y esta semana lo hará en Buenos Aires, en el Teatro de la Comedia. El espectáculo es posible gracias a un trabajo conjunto que realizan la Alianza Francesa de Mendoza, el Servicio de Cooperación y de Acción Cultural de la Embajada de Francia y El Coreto, escuela de circo.
El espectáculo manifiesta habilidades artísticas que modifican la percepción de quien observa y plantea una nueva forma de ver la realidad.
Como dice su creador Adrien Mondot: "El malabarismo no es un trabajo físico sino sobre todo cerebral”.
Esta acrobacia mágica permite jugar con todas las imágenes fantaseadas. El tiempo, la velocidad, la gravedad, la aparición y la desaparición son campos cuyas capacidades infinitas son exploradas. La imaginación es el motor del espectáculo y se refleja en el espacio que va de lo real a la irrealidad, con la compañía del público.
La música hecha para ejecutarse en vivo, ya que no manejan grabaciones, fue compuesta por la violoncelista Verónica y Christopher, el director de sonido. Así este show que llega a nuestro país es el mismo que presentan en todo el mundo, ya que sólo se modifican pequeñas cosas de acuerdo al público de cada país.
La iluminación está construida sobre un principio de juego de luces y sombras. Juega con la transparencia y la superposición. Revela la fragilidad y la ambivalencia de las materias usadas, ya sean reales o virtuales. El tratamiento de la luz permite subrayar el universo de la fantasía y de la imaginación, que completa la mirada del espectador. El sueño es otra realidad, reveladora de esos deseos y sombras que todos tenemos.

