Medea
La obra comienza con un diálogo en off a cargo de unos niños que establece un contrapunto con la acción a desarrollarse en un espacio dividido en tres que va determinando sus funciones a partir del progreso de la acción.
Primero, a la izquierda, como encerrada en una ermita, Medea prepara sus conjuros. Luego a la derecha, en un espacio más amplio, debajo del lugar de los hechizos, (...)
Señorita Julia
La acción se desarrolla en Buenos Aires, una noche de carnaval de 1957. La escenografía, de corte realista, ubica la representación en una cocina. El inicio aludiría a una obra de corte fantástico, dado que Cristina prepara, acompañándose con la repetición de frases en latín, un hechizo supuestamente destinado a Julia.
La aparición de los otros dos personajes (Julia y Juan) nos (...)
Bob Dylan
Cuando se es un artista veterano y respetado al que se califica de leyenda viviente hay dos caminos para elegir. Se puede arengar al público buscando constantemente la ovación e impostar una juventud que ya quedó atrás, o simplemente dejar que el peso de su obra deje en claro las cosas. Esto último es lo que Bob Dylan hizo el pasado sábado cuando se presento puntualmente a las 21: 30 (...)
Ese fulgor, esa tristeza
Al comenzar la obra, el escenario se ilumina tenue hasta el punto de que la oscuridad oculta más que revela los contornos del personaje central que lentamente se irá delineando. A partir de eso, veremos una reescritura, un homenaje y una lectura de la obra (y de ciertos textos en particular) de Juan Carlos Onetti. Estructurada a partir de tres momentos claramente diferenciados, (...)
La 45. No voy a llorar, de eso ya me cansé.
A partir de la forma del melodrama y de la mezcla de géneros -comedia musical, sátira social, comedia romántica, tragedia-, los tres personajes de la obra ocupan diferentes posiciones dentro de una estructura triangular que va mutando hasta que el desenlace impone un límite a los desplazamientos. Chiquito, el marido de Grace, que también es la monja (imagen del pudor, la moral (...)

