Se alquila con una condición
de Diego Casado Rubio
La familia ni se crea ni se destruye, tan sólo se transforma.Un viaje sensorial, cinematográfico y teatral por las perversiones cotidianas de una familia. Como la ‘sal al guisao’ me estás haciendo falta. Las perversiones dejan de serlo cuando se cuentan, la intimidad es más sincera cuando se muestra. ¿Se puede sentir pena por algo que nunca pasó? El amor es como cuando comés sopa, a veces, te deja un vacío insoportable.Esta es la historia de Ramona, Lucía y Amador: una familia. Emigrantes de su propia soledad viviendo en una casa en la que para ver el espectador tendrá que espiar, para avanzar tendrá que dejarse llevar por el tiempo y hasta sumergirse en el agua. Sin miedo y con una única condición. Como diría Ramona: “todos dejamos de estar solos en algún momento”. Una historia de familia, flamenco y felicidad, las tres “efes” de la combinación perfecta.

